Palomín es un palomo que vive en un pequeño pueblo del Empordà con su hermana, Palomita. Juntos comparten el día a día con un grupo de aves amigas: vuelan por los alrededores del pueblo y pasan el tiempo en la estación, donde observan el movimiento de los trenes y de los viajeros.
La tranquilidad cambia cuando llega el Barcelonés, un palomo de ciudad un poco fanfarrón. A pesar de su carácter presumido, Palomita queda fascinada por él y empieza a dejar a su hermano en segundo plano. Sintiendo que está desplazado, Palomín decide seguir el consejo de la Mirla y emprender un largo viaje hacia Extremadura, cruzando la península.
El camino se convertirá en una aventura llena de imprevistos, riesgos y encuentros inesperados. Y cuando finalmente decide regresar a casa, Palomín descubre que todo lo que ha vivido lo ha hecho crecer y que ya no es exactamente el mismo palomo que se había marchado.