Perdro miraba el cielo cada día al salir de casa, como quien observa algo conocido y cotidiano. Pero aquel día fue distinto: no solo lo vio, sino que lo descubrió de verdad.
Sentado en un banco, alzó la mirada y se quedó observando una nube. ¿Qué se esconde dentro de una nube?, se preguntó. Y, sin darse cuenta, empezó a mirar el mundo con otros ojos.
Esta es la historia de Pedro, un constructor de escaleras que atesoraba preguntas y se negaba a aceptar la realidad.