Cuando Mar confiesa a su amiga más cercana que tiene una relación con otro hombre, no imagina hasta qué punto eso sacudirá su vida y el vínculo con las amigas de siempre. Desde ese círculo de amistad, la novela traza el retrato sincero de mujeres que llegan a la sesentena con un gran deseo de vivir y amar, y con la fortaleza para afrontar pérdidas y desengaños.
Estaría muy bien reflexiona sobre el paso del tiempo, la intimidad y las imperfecciones del amor, y muestra cómo los afectos pueden convertirse en una forma de resistir los embates de la vida. Escrita con una prosa que atrapa, avanza con naturalidad hasta el final.
"La novela se me ha quedado dentro muchos días después de leerla." Silvia Soler